Cuando el talento no necesita explicaciones, solo oportunidades
- Marlene Rojas

- 13 feb
- 2 Min. de lectura
La Dra. María de la Luz García ha construido su carrera bajo una convicción clara: la ciencia no es un acto solitario, sino un proceso colectivo que se alimenta del diálogo con estudiantes, colegas y preguntas que rara vez tienen respuestas inmediatas. Desde la ingeniería, su experiencia se ha forjado en proyectos donde investigar significa diseñar, probar, equivocarse y volver a intentar, siempre con la certeza de que las personas importan tanto como las ideas.

Formada en microelectrónica y especializada en sensores semiconductores, su trayectoria la llevó a colaborar en proyectos internacionales, como el desarrollo de sensores de infrarrojo para la Agencia Espacial Europea durante su estancia doctoral en el imec de Bélgica. Más recientemente, participó en los nanosatélites AztechSat-1 y Gxibá-1, este último junto con estudiantes de UPAEP en el diseño de la tarjeta de comunicación, esfuerzo que culminó con el lanzamiento del satélite y una patente derivada del proyecto.
Su camino profesional se desarrolló en entornos mayoritariamente masculinos, donde aprendió que debía dejar que los resultados hablaran por sí mismos. Reconoce que las mujeres en ciencia suelen enfrentar barreras históricas y sociales, a veces expresadas en frases cotidianas que cuestionan su presencia en áreas técnicas. Por ello, su aspiración es que las nuevas generaciones encuentren un terreno más equitativo, donde el mérito se mida en igualdad de condiciones.
Cuando conversa con niñas y jóvenes, su mensaje es claro: la ciencia también les pertenece. Su recorrido en centros de investigación nacionales e internacionales demuestra que es posible abrir camino en igualdad de circunstancias. La meta es que lo que hoy se reconoce como logro deje de ser excepción y se convierta en normalidad, para que las futuras generaciones superen estos avances como parte natural de un mundo que aprovecha plenamente las capacidades de mujeres y hombres en un camino compartido de igualdad.



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