top of page

Gobierno estatal mejora calidad del agua con obra de saneamiento del Atoyac

El río Atoyac comienza a respirar de nuevo. La conexión del subcolector Atzitzintla con el colector principal del Alto Atoyac simboliza más que una obra hidráulica: es un puente hacia la justicia ambiental y el bienestar social. Tras años de abandono y contaminación, este paso firme abre camino a la esperanza de un cauce limpio, donde la vida vuelva a florecer.

En Santa María Moyotzingo, San Martín Texmelucan, se tiende un kilómetro y medio de compromiso. El colector, diseñado para recibir hasta 358 litros por segundo, se convierte en arteria vital que conducirá las aguas residuales hacia la planta “Las Flores” en Huejotzingo. Así, más de 81 mil habitantes de municipios vecinos verán cómo la infraestructura se transforma en garantía de salud y futuro compartido.

El gobernador Alejandro Armenta subrayó que rescatar el río es ya una realidad, gracias a la coordinación con autoridades federales y estatales, respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Con enfoque científico y recursos federales, se han recuperado 30 kilómetros de los 109 que llevan hasta Valsequillo. La estrategia combina modernización, inversión y visión sustentable, consolidando un modelo que honra la vida y la tierra.

La obra incorpora tecnología de vanguardia, energía solar y generación de biogás, asegurando un tratamiento eficiente y responsable. El agua tratada podrá reutilizarse en la industria y en la recuperación de cuerpos de agua, cerrando el círculo de sostenibilidad. Así, el Atoyac deja de ser herida y se convierte en símbolo de unión, ciencia y esperanza para Puebla.


 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page